Lázaro Cárdenas del Río fue uno de los presidentes más emblemáticos de México gracias a las reformas agracias que impuso mientras lideró la administración de país norteamericano. Estas innovaciones fueron de provecho para el pueblo azteca.

Lázaro Cárdenas del Río

Cárdenas nació el 21 de mayo del año 1895, en Ciudad de México, en el seno de una familia clase media de finales del siglo XIX. A muy temprana edad, apenas a los 16 años, se vio en la obligación de asumir las riendas de la familia, debido al fallecimiento de su padre.

Realizó labores como recaudador de impuesto y hasta carcelero, debido a las necesidades apremiantes de la época. Su meta era ser maestro, pero debió abandonar los estudios a los 11 años de edad, debido al surgimiento de la Revolución Mexicana en los albores del siglo XX.

Comienzo de la actividad política de Lázaro Cárdenas

Plutarco Elías Calles se erigió como presidente de los mexicanos, mientras que Cárdenas asumió las riendas de la gobernación de su estado natal, Michoacán. La incorruptibilidad de Cárdenas precedió su nombre, un aspecto  poco usual en la política mexicana de la época. No obstante, luego del fin del gobierno de Calles, Cárdenas no estuvo dispuesto a abandonar el poder, por lo que se hizo de testaferros en el cargo de la presidencia pero en realidad era la voz de mando tras bambalinas.

Para el año 1934 se celebraban elecciones en México y el partido PNR (Partido Nacional Revolucionario), escogió a Cárdenas para competir por la presidencia. Calles estuvo de acuerdo pues pensó que podría controlar a Cárdenas tal y como lo había hecho anteriormente con otros presidentes. Pero la realidad fue otra: en 1936 Cárdenas hizo encarcelar a Calles, y a varios de su grupo, bajo el cargo de corrupción.

Otros de los logros que se apuntó fue la abolición de la pena capital, que se mantiene en la actualidad. Durante su mandato, logró tener a México bajo control sin la necesidad de utilizar las armas y la violencia como era característico en sus antecesores. Las rebeliones, los levantamientos y las luchas sangrientas, que causaron mucho daño a inicios de 1910 quedaron en el pasado.   

En relación con las elecciones de 1934, Cárdenas entendió que no debía limitarse a realizar discursos en las grandes ciudades y llegó a adentrarse en regiones prácticamente inaccesibles. Para ello utilizó caballos y, en la compañía unos cuantos ayudantes más el conductor, llevó el mensaje de su candidatura a todos.    

Los aciertos en la política exterior

León Trotsky quedó en el exilio, por decisión de  Joseph Stalin, entonces Lázaro Cárdenas le da refugio en México, esto con el doble propósito de, por una parte, neutralizar las afirmaciones de sus oponentes que lo tildaban de estalinista y por el otro, reafirmaba la confianza entre los sindicatos y diversas organizaciones de trabajadores, muy importante para acabar con el poder que ejercía la organización sindical corrupta CROM y promover la Confederación de Trabajadores Mexicanos.       

Cárdenas se opuso con firmeza al general Francisco Franco, durante la Guerra Civil española. El entonces mandatario mexicano dio instrucciones para que las embajadas en Europa ofrecieran asilo a los lealistas españoles que lo pidieran. Fueron muchos los soldados republicanos y funcionarios   que recibieron asilo en las embajadas mexicanas. Asimismo, muchos refugiados españoles pudieron establecerse en México entre ellos, artistas, escritores y cineastas.

Reforma agraria y nacionalización del petróleo

Cárdenas se apoderó de millones de acres de tierra y los redistribuyó entre los campesinos y aparceros que, en su mayoría, trabajaban para hacendados ricos que se habían apoderado de ella de manera ilegal.

Por otra parte, favoreció a los trabajadores a través de la aprobación de leyes que les garantizaron el derecho a sindicalizarse. En materia ferroviaria nacionalizo la mezcla de ferrocarriles privados que cruzaron México en 1938, consolidándolos en un sistema ferroviario bajo la administración del gobierno federal, los denominados Ferrocarriles Nacionales de México.

Para 1921 México era el segundo productor mundial de petróleo y suministraba más de 20 % a los Estados Unidos. Cárdenas durante su mandato, estuvo negociando con un consorcio de petroleras norteamericanas, mexicanas y europeas que tenían el control de las producción y distribución del crudo azteca, con la intención de tener mayor control sobre la industria para procurar mayores ganancias a México.

Entonces, las distintas corporaciones se negaron a realizar cambios. Entonces, el 18 de marzo de 1938 Cárdenas anunció la nacionalización del petróleo. En consecuencia, los países europeos cortaron relaciones diplomáticas con México y procedieron a boicotear el petróleo. Pero la demanda mundial por el crudo aumentó gracias al estallido de la Segunda Guerra Mundial, obligando a Estados Unidos y a Europa comprar el petróleo mexicano ya que la Alemania Nazi estaba dispuesta a hacerlo.

En consecuencia,  americanos, europeos y mexicanos limaron asperezas. Término al boicot y el gobierno de Cárdenas dejó de vender petróleo a Alemania. El nombre que recibió la petrolera mexicana fue Pemex (Petróleos Mexicanos).

La nueva contienda electoral

Cárdenas no se pudo postular para las elecciones de 1940 pues la ley no establecía la posibilidad de una reelección. Sin embargo, no veía con muy buenos ojos al candidato de su partido, Manuel Ávila, a quien instó a que realizara  debates públicos con su adversario Juan Abreu, una propuesta totalmente novedosa en la sociedad mexicana. También propuso que las venideras elecciones fueran abiertas y transparentes, otro aspecto inédito en la política mexicana.

Sin embargo, las propuestas no tuvieron asidero y  las elecciones se vieron empañadas por la violencia que sacudió todo el país. Hubo registro de muertos y heridos, ataques a los centros de votación y hasta el robo de urnas electorales. Cada partido dio a conocer sus propios resultados pero, el conteo oficial dio como triunfador a Manuel Ávila, candidato de PRI.  

Luego de las elecciones, Cárdenas fue nombrado Secretario de Defensa de México, cargo que ocupó hasta 1945. Se destaca de Cárdenas que durante su mandato no se enriqueció, como suele suceder con muchos presidentes mexicanos. En su jubilación se mudó a una casa, sin muchas pretensiones, junto al lago de Pátzcuaro, allí no dejo de trabajar por la gente, pues se dedicó a la construcción de escuelas, clínicas médicas gratuitas.

Lázaro Cárdenas del Río murió víctima de cáncer en 1970, en Ciudad de México.

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