Las múltiples sanciones que Estados Unidos desea imponer a Irán, son parte de una política de presión que tiene como objetivo forzar el cambio de comportamiento de la nación persa. Distante a esto, lo que el presidente norteamericano hace es “dispararse en el pie” ya que no podría salir nada bueno de tales sanciones que acabarán siendo contraproducentes, ha explicado el especialista en Irán Christopher Steinitz.

La administración de la casa blanca, ha asegurado que uno de los objetivos de ella es minimizar a cero de ser posible las exportaciones de petróleo de Irán, “hasta que se comporte como un país normal”. Lejos de entrar en la discusión de lo que EEUU considera qué es normal y qué no, Steinitz ha advertido en su artículo para The Hill de que el primer error al aplicar las sanciones es presumir que van a funcionar.

“[Ankara] ya en el pasado importó no poco petróleo sancionado desde Irak e Irán y no cree que esté obligada a cumplir con las sanciones de EEUU. Si bien Washington podría imponer sanciones a Turquía, hacerlo le costaría poner en riesgo la ayuda que le está ofreciendo Erdogan en Siria para contrarrestar a Irán”, reflexiona Steinitz.

Las esperanzas de que sea de esa forma tuvieron que ser pocas, continua, debido al poder de las medidas radica en el número de naciones que   las respetan y “varios países ya han dicho que no planean hacerlo”, recuerda el experto. Algunos de ellos serían Turquía, La India, y China, la totalidad de los socios importantes de Teherán.

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4 Comentarios

  1. Nunca funciono cuando los europeos cumplían menos ahora que se rebelan llora llora satanyahu que nasrola llega con el candelabro para tu enema

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